El C.E.Ca.P. que queremos
En este año hemos visto dos caras del Centro de Estudiantes: un primer cuatrimestre completamente inactivo y un segundo cuatrimestre bastante más movilizado. La causa de lo primero no fue, ni mucho menos, que faltaran actividades para hacer o motivos para manifestarnos: de hecho, recordemos que se modificaron los contenidos de los planes de estudio del curso de ingreso sin ningún tipo de consulta a quienes ya pasamos por esa etapa y que se produjo la reincorporación de Héctor y Pablo a sus puestos de trabajo habituales luego de haber sido partícipes y protagonistas de los disturbios del Bar en el 2007, a lo que podemos agregar también un deterioro generalizado de las condiciones de estudio producto del recorte presupuestario y del intento por parte de los sectores de la UBA de lidiar con la crisis a través de diferentes políticas de autofinanciamiento, como la privatización del Bar estudiantil y la venta del campo de deportes del CNBA. No, motivos para participar activamente del C.E.Ca.P no faltaron; inclusive, nuestro Centro de Estudiantes es un espacio fundamental desde donde combatir la privatización de la cultura que incentiva el gobierno porteño y la venta de los (pocos) espacios recreativos que aún nos quedan. Entonces, ¿por qué los estudiantes se sienten cada vez más ajenos a su Centro, habiendo tantas cosas para hacer y mejorar?
A nuestro parecer, esto se debe a una falencia fundamental que notamos en el mismo: la mala circulación de la información y el poco interés en la concientización de los estudiantes. A su vez, consideramos que actualmente no se fomenta el debate y las cosas no surgen desde las bases: esto se manifiesta en que se votan posiciones pero las resoluciones las defienden únicamente los activistas. Toda esta situación habla de la concepción que tenemos los estudiantes del C.E.Ca.P., la cual desliga a los activistas del estudiantado, como si los activistas no fueran estudiantes y pasaran a ser exclusivamente militantes. Para solucionar estas cuestiones formulamos una reforma del estatuto del C.E.Ca.P., que, a nuestro juicio, permitiría democratizar aún más el centro y fomentar la participación, a través de un manejo más transparente de la información y de asegurar que toda la gente se entere de lo que sucede en las reuniones de delegados. Sin embargo, entendemos que esto es sólo un pequeño paso, que tendrá que ser acompañado por un debate constante en todas las instancias del centro, y que es sólo el inicio para romper con la idea de que el Centro de Estudiantes se sostiene exclusivamente con el activismo y la conducción. Así, pasamos por divisiones discutiendo temas como el conflicto en Kraft-Terrabusi, la situación del Nacional Buenos Aires, los viajes de estudio y el golpe de Estado en Honduras.
Como Lista 39 vemos la necesidad de tener un centro democrático, fuerte y combativo, independiente de las autoridades y del gobierno. Creemos que las luchas se debilitan rápidamente si no se entiende por qué se está luchando y que la idea de una conducción “ilustrada” que baja los lineamientos al estudiantado no lleva a una movilización realmente participativa.
Queremos democratizar el centro de estudiantes, como un paso necesario de cara a la lucha por la democratización de la universidad y del Pellegrini.
Por otro lado, no nos olvidamos de que el centro no es solo un espacio de debate político, la lucha por la educación pública y gratuita debe ir acompañada de una lucha por deporte y cultura accesible para todos. Por eso fomentemos las comisiones. Sigamos con los torneos, olimpíadas, días de las artes y pellerocks.
¡Volvamos a los campamentos del CECaP y a los torneos de football en el gimnasio los sábados!
Las Reformas del Estatuto
Nuestras reformas impulsarían una serie de medidas que modificarían estructuralmente al C.E.Ca.P. para hacerlo más participativo, más democrático y más práctico. El nuevo estatuto plantea, entre otras cosas, agregar presidentes interinos suplentes y un subsecretario de actas, de modo de aumentar y hacer más activos los medios de información. Así, no habría oportunidad para que el estudiantado se quede sin saber que pasa con el centro. Más información llevaría a un accionar conciente y a una mayor participación. Acercaríamos al Centro a los estudiantes, para que lo sintamos más propio. Agregaría, además, a los delegados de 6º años formalmente y a los alumnos libres (en proceso de reincorporación y con materias rendidas o por rendir) como miembros del Centro. De ese modo, estaríamos haciendo más democrático a nuestro centro, al incluir y representar a varios miembros de la comunidad educativa. Pasaría el manejo del dinero a delegados, y no a la Comisión Directiva, como dicta el estatuto actual, de modo de que sean los representantes de todas las divisiones y no solo 11 personas los que atribuyan el valioso recurso del Centro. La reforma aclararía el conteo de mandatos de base como función de la Conducción con los Presidentes Interinos, mientras que el estatuto actual no especifica esa acción, llevando a situaciones confusas.
A grandes rasgos, el Nuevo Estatuto se aseguraría que sean públicamente conocidas las decisiones y situaciones del Centro. Ésta reforma llevaría directa o indirectamente a una mayor participación, puesto que no solo incluiría a miembros del alumnado a ser reconocidos como parte del C.E.Ca.P.; además aumentaría y facilitaría la participación mediante la información y la eventual concientización que nace de ella.
Democratización,
lo que se pone en juego el 22
Luego de esta semana de campaña tomaremos una decisión de la cual dependerá nuestro desenvolvimiento en el año entrante y su inminente conflictividad. Y es que nos encontramos ante las puertas de una nueva Asamblea Universitaria y nosotros, como preuniversitarios y parte de la UBA, nos veremos tan afectados como cualquier otra facultad si no nos movilizamos por nuestros ideales.
Cada 4 años se efectúa la Asamblea Universitaria, y el 2006 ya se nos presentó como el antecedente ejemplar de la avanzada política sobre los intereses de los miembros de la UBA por parte de las autoridades y sus organismos que en nada nos representan.
En esta asamblea votan los miembros del Consejo Superior y de los Consejos Directivos de las facultades, con una mayoría docente a la hora de votar, por lo que se podría decir que quienes tienen mayor influencia sobre las cuestiones pertinentes a las instituciones donde trabajan son los docentes. Sin embargo, de los 30000 profesores de la UBA, tan sólo 600 se encuentran titularizados, de manera que sólo un 2% decide sobre cuestiones tan importantes como el rector de la universidad. A su vez, esta situación se agrava si consideramos que ese mínimo porcentaje es heredado de la última dictadura y representa los intereses privatistas de un sector que deteriora día a día la educación pública. Sus lineamientos fueron claramente divisados en el 2006, cuando esta minoría docente propuso como rector de la UBA a Atilio A. Alterini, funcionario porteño durante los últimos tres años de la dictadura.
Fue por la lucha que llevamos a cabo la FUBA, docentes, no docentes y estudiantes durante 50 días que la Asamblea Universitaria no pudro sesionar y el cuestionado candidato se tuvo que bajar. Lamentablemente, sufrimos el insulto antidemocrático de las autoridades al darse una sesión extraordinaria en el Congreso Nacional tras un vallado policial que impedía el ingreso de los manifestantes y que permitió que se proclamara “bajo la mesa” a Rubén Hallú como el nuevo rector de la Universidad.
Fue el alto grado de influencia y decisión sobre las cuestiones más importantes de nuestro colegio, tal como el presupuesto, los planes de estudio y la elección de autoridades los que nos llevaron a continuar la lucha en el 2007. La falta de un Consejo Directivo propio del Carlos Pellegrini que tenga voz y voto en la Asamblea Universitario es un hecho aberrante y sumamente antidemocrático que nos aplasta bajo las decisiones burocráticas de quienes no respetan la bandera de una sólida educación pública.
Así, nos encontramos en el 2007 ante la imposición de Viegas como rector para nuestro colegio, junto a un proyecto sumamente privatista que buscaba vaciar de contenidos humanísticos y sociales al colegio. Docentes de AGD, no docentes y estudiantes sostuvimos una toma de 22 días y una lucha importantísima que culminó con la destitución de Viegas y una clara muestra de la capacidad de organización de la comunidad en lucha del Pellegrini. Si bien no conseguimos el Consejo Directivo conformado por docentes, no docentes y estudiantes que tanto queríamos, se lograron reivindicaciones muy importantes tales como el Consejo Resolutivo, la titularización docente, el pase a planta permanente de un sector no-docente y el bar estudiantil.
Actualmente, Pastorino ya presentó su renuncia, con lo que estaremos enfrentándonos el año que viene con una nueva elección de rectores para el Pellegrini y la UBA y, también, de lineamientos y políticas futuras que influirán directamente sobre el colegio.
Consideramos sumamente importante mantener en alto la bandera por la democratización en vistas al año entrante: debemos continuar con la lucha porque el total de la comunidad educativa de la UBA decida sobre las cuestiones que le son pertinentes, y porque nuestro colegio se gobierne a través de un Consejo Directivo que tenga voto en la Asamblea Universitaria y que esté conformado por docentes, no docentes y estudiantes.
Por lo tanto, este 22 de octubre no solo se pone en juego la conducción del CECaP, si no también, quienes van a formar parte del Consejo Resolutivo, una instancia que sabemos, puede ser muy útil como herramienta de lucha, pero depende de que representantes tengamos en el mismo.
Buscando un ideal
Luego del auge de la lucha por la democratización que se dio en el 2007, el debate sobre el Consejo Resolutivo que conseguimos comenzó a estar en boca de todos.
Si bien el proceso no concluyó a partir de la creación de este órgano y muy lejos está de hacerlo, desde la Lista 39 lo vemos como un paso adelante para que se vean reconocidos los intereses de la comunidad educativa.
No, no es el consejo que pedíamos ni está a la altura de serlo, pero no podemos decir que está pintado ya que es una herramienta de lucha para continuar por el camino de la democratización.
Para nosotros, el Consejo Resolutivo se ha convertido en un espacio en donde se evidencia a qué intereses responden los diferentes sectores que conforman el colegio, y, especialmente, las autoridades, quienes desde un principio han intentado entorpecer su funcionamiento (en la medida en que no aprobaron su reglamento interno y boicotean las reuniones tanto desconociendo los temarios propuestos como organizando a sus representantes para que no haya quórum suficiente para sesionar).
En este contexto, y teniendo en cuenta que en el año entrante se dará la elección de Rector para el Pellegrini, debemos replantearnos cuál es el consejo que necesitamos.
Desde la lista 39 nos parece importante recalcar que la actual conformación del consejo no es ni democrática ni representativa, ya que el claustro de graduados (que no construye el pelle día a día) tiene voz y voto mientras que los no docentes tienen un solo consejero sin la capacidad de votar.
El nuevo Rector será elegido mediante una terna que propone el consejo resolutivo (2 representantes de la mayoría y 1 de la minoría). Esta no es vinculante, por lo tanto el rector de la Universidad puede o no basar su decisión en uno de estos tres candidatos.
A fin de cuentas, nuestro nuevo rector será, una vez más, elegido a dedo sin tener en cuenta los intereses de la comunidad educativa.
Por todo esto sostenemos la importancia de la creación de un Consejo Directivo, conformado por alumnos, docentes y no docentes (que construimos y vivimos la escuela todos los días) y con la atribución de elegir al rector.
Como lista 39 decimos entonces: ¡No a la Terna, Ningún rector del Consejo Superior! ¡Vamos por un Consejo Directivo!
Bar y Fotocopiadora.
En el 2007, conseguimos, entre otras cosas un bar estudiantil, el cual defendemos y apoyamos, pero no nos olvidemos como llegamos a el. Junto con la lucha por un consejo directivo, luchábamos por un bar del colegio, financiado por la UBA y con trabajadores no docentes del establecimiento, (no olvidemos que este reclamo iba de la mano del pedido de un consejo directivo, es decir, de que el colegio este dirigido por la comunidad educativa en su conjunto), en ese entonces, el consejo superior se negó a otorgarnos esto y los estudiantes decidimos que no queríamos ninguna concesión para el espacio de bar y por lo tanto lo tomamos en nuestras manos.
Desde ese momento hemos sufrido muchísimos ataques por parte de las autoridades en contra del mismo, intentaron cerrarlo por todos los medios, demorar las reformas, etc, demostrando de esta manera sus intereses reales, y una clara postura en contra del bar estudiantil.
Como ya hemos dicho y demostrado en varias oportunidades, desde la 39 defendemos, y defenderemos, el bar estudiantil en contra de los avances de las autoridades, pero no nos olvidemos que este bar es solo un medio para llegar al bar de la escuela, donde podamos comer buena comida, a bajos precios, y con trabajadores del colegio.
En este sentido, entra la situación de la fotocopiadora, la cual desde hace años esta en desuso. En nuestra opinión si luchamos , en defensa de la educación publica, por un bar del colegio, para que todos podamos comer bien y barato mientras estudiamos, también debemos luchar por conseguir el material de estudio al menor costo posible, y esto es, al igual que con el bar, responsabilidad del colegio. Por lo tanto, debemos luchar por todos los medios por recuperar el espacio de fotocopiadora y hacerlo funcionar, y si las autoridades se niegan a hacerlo, lo haremos nosotros, los estudiantes, al igual que se hizo con el bar, defendiendo nuevamente la educación publica.
Planes de estudio
Hace un par de años una lucha muy importante consiguió que se dejase de enseñar historia argentina contemporánea sólo en el curso de ingreso para pasar a ser también una materia optativa en quinto año. Este logro fue de real importancia, dado que una escuela como el Pellegrini, que se jacta de egresar alumnos con un pensamiento crítico, no puede no enseñar historia argentina de la segunda mitad del último siglo.
Hoy por hoy, en cambio, sufrimos un gran golpe en nuestra contra: a fines del año pasado se sacó del programa del curso de ingreso Historia argentina para remplazarla por unidades que abarcan desde el Paleolítico al imperialismo. En este aspecto es fundamental señalar una contradicción en el discurso de las autoridades. Según ellas, el motivo por el cual en quinto año no es obligatorio estudiar Historia es que uno ya lo ve en el curso de ingreso, por lo que se torna innecesario. Ahora que nos han quitado Historia del curso de ingreso, sólo quedan dos alternativas: que Historia se transforme en obligatoria en quinto año o que se vuelva atrás en la avanzada sobre el curso de ingreso.
Consideramos que no podemos quedarnos parados mirando cómo empobrecen nuestra educación. De esta manera, planeamos para el próximo año impulsar una reforma en los planes de estudio, no sólo en contenidos sino también en materias y horas. Es necesario volver a levantar banderas que nunca debimos dejar de lado y salir a reclamar por nuestros planes de estudio, para que la educación se ajuste a las necesidades de los estudiantes.
CUES.
¿Qué es la CUES?
La CUES surge como coordinadora única del movimiento secundario tras la unión de la CES (Coordinadora de Estudiantes Secundarios) y otras coordinadoras zonales el año pasado. Esta unificación del movimiento se debió básicamente a la necesidad de la unidad en contra de Macri quien realizo un fuerte ataque a la educación pública al recortar las becas a los estudiantes.
¿Por qué una coordinadora?
Desde la lista 39 creemos que es necesaria la existencia de una coordinadora que unifique a todos los centros de estudiantes de capital, puesto que todos tenemos los mismos reclamos, que no son más que condiciones dignas de estudio. Por lo tanto, entendemos que es esencial nuestra participación en la misma.
¿Qué ocurre hoy?
Hace más o menos un mes, se realizó el primer Congreso de la CUES, de cara a la movilización del 16 de septiembre (fecha de clara relevancia para los estudiantes secundarios) el cual funciono en comisiones temáticas: situación política, mujer (preparándose para el Encuentro Nacional de Mujeres) y funcionamiento interno. Hoy en día el debate dado en esta último sigue presente, y se divide en un par de cuestiones: las coordinadoras zonales, cada cuanto se reúne la CUES, y la existencia o no del mandato único.
Sobre las zonales, no hay discusión, puesto que nadie esta en contra de su existencia para mejorar el funcionamiento de la coordinadora. En cuanto al mandato, se genera el debate sobre quien decide que consignas se bajan de la CUES a todos los colegios, si todos los centros bajan las mismas o cada conducción decide que se baja y que no. Desde la 39 entendemos que si la función de la CUES es coordinar al movimiento, unificar la lucha, deberían bajarse todas las consignas en todos los colegios, puesto que si la conducción decide que bajar y que no, es esta la que decide que debate dar y cual no en su centro de estudiantes.
Como ya hemos dicho, defendemos la participación, y por lo tanto creemos esencial que todos los debates se den en todas las aulas, para darle fuerza real al movimiento.
jueves, 15 de octubre de 2009
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