Desde comienzo de año es que notamos al C.E.Ca.P. en un estado de desmovilización y desinterés general, con implicancias directas de la actual conducción. Fue por este motivo que nos vimos obligados a tomar una posición al respecto, llamando a una interpelación abierta en la reunión de delegados del pasado viernes y entendiendo que no podíamos seguir postergando la crítica que estaba presente en todos los cursos.
Para ello, no sólo llevamos la consigna de discutir la situación de nuestro centro, sino que también convocamos a los estudiantes a la misma, dándole al FEL la posibilidad de justificarse frente a lo que se le critica y de poder cambiar de vista al futuro.
Es decir, planteamos nuestras críticas buscando mejorar el espacio del centro para transformarlo en una herramienta que exprese la voluntad de los estudiantes. En este punto, no podemos dejar de denunciar el oportunismo de algunas agrupaciones, que, lejos de buscar contribuir a un centro de estudiantes organizado, no tuvieron otra intención que la de desplazar a la conducción de sus funciones.
Lamentablemente, el cuerpo de delegados no pudo sesionar normalmente, ya que la conducción se opuso a cambiar los temas a tratar desconociendo la voluntad de la mayoría de los delegados presentes. A medida que avanzaba la reunión el clima se fue poniendo tenso, lo que culminó en una serie de agravios y agresiones físicas entre miembros del FEL y la 16 de Septiembre. Así, se desperdició una oportunidad única de poder discutir las problemáticas de los cursos (cabe aclarar que la del viernes fue la primera reunión ordinaria con quórum -57 delegados-), acabando la reunión en una pelea entre agrupaciones sin sentido.
A nuestro criterio, una conducción de estas características no sólo es incapaz de asegurar y llevar la voz de los estudiantes, sino que incluso la acalla creyendo tener ese privilegio entre sus atribuciones. Así quedó demostrado en la última reunión de delegados, cuando se pusieron a gritar que ellos sabían qué quería discutir el estudiantado pero al mismo tiempo le negaban el derecho a voto amparándose en un supuesto artículo del estatuto. Para nosotros, representan una traba para el centro en sí mismo y los motivos están a la vista.
En este sentido es que, hoy por hoy, proponemos su destitución. Porque es claro que los estudiantes son el factor principal, y hay que devolverles su importancia. Este es el único modo de que todos entendamos qué es lo que está pasando, y que seamos todos los que respaldamos nuestras decisiones. Éste es el centro al que aspiramos.
Tener un C.E.Ca.P. fuerte, independiente de las autoridades (y no como en la última reunión donde hubo autoridades presentes) es vital, más aún en vistas a la próxima elección del rector para el Pellegrini donde debemos poder proponer nuevamente la democratización de nuestro colegio.
Por ello, llamamos a los estudiantes a ir a la próxima asamblea para que escuchen la justificación de la actual conducción. Desde la 39, proponemos su destitución habiéndose agotado toda otra alternativa posible, presentando como salida un proyecto que permita que el cuerpo de delegados, la comisión directiva, y un represente provisorio (que responda directamente a estos órganos) asuman sus funciones hasta fin de año, garantizando los medios para que los estudiantes puedan hacer llegar su voz.
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